Diario de viaje: ¡Nos encanta China!

¡Hola a tod@s! Por primera vez escribimos desde China, o bueno desde Hong Kong. Llevamos unos cuantos días que no sabemos ni en qué país estamos. Además les molesta mucho que les digas que son chinos. Ellos se consideran de Hong Kong,  y punto.

Nada más llegar de Singapur cogimos un ferry hasta Macao, una ciudad preciosa que fue portuguesa hasta 1999. Historia pura. En fin, que si decimos que Macao es China es correcto, aunque si decimos que no lo es, también lo sería porque es una Región Administrativa Especial. Parece increíble que Macao fuese portugués hasta hace relativamente poco: en 48h no escuchamos ni una sola persona hablar este idioma, aunque es cierto que las calles y algunas tiendas conservan los rótulos en el idioma. Oficialmente, el cantonés y el portugués son las dos lenguas de Macao, aunque la segunda está prácticamente extinguida (o eso nos pareció).

Felices, en la Casa del Mandarín

Macao nos encantó. Es una región llena de contrastes: está la parte histórica, con las famosas runas de San Pablo, la famosa Rua da Felicidade y otros muchos edificios históricos, y luego tenemos la parte sur, al otro lado del puente, donde encontramos una réplica de Las Vegas. Macao es el único sitio en China donde se puede jugar en los casinos de forma legal. ¡Así que los chinos aprovechan!

La vuelta de Macao a Hong Kong fue terrorífica. La verdad es que lo pasamos muy mal. Primero, subimos al ferry y nos hicieron bajar enseguida porque el motor tenía un problema. Tras esperar media hora, nos colocaron en otro barco (o eso queremos creer) y allí empezó la aventura. Nada más subir escuchamos por la megafonía que las condiciones del mar eran inestables. ¡Y tanto que lo eran! Pasamos muchísimo miedo, incluso hubo un momento que se nos taponaron los oídos debido al gran balanceo de la nave.

Por suerte, y tras una hora de sufrimiento, llegamos sanos y salvos a Hong Kong, una ciudad que estamos disfrutando muchísimo. Es cierto que tiene un gran parecido a ciudades occidentales como Nueva York, pero también tiene un toque oriental que nos encanta. Nos hemos perdido por sus mercados callejeros, por la zona financiera… En fin, ¡nos la hemos pateado entera!

El skyline de Hong Kong desde Kowloon

Además tuvimos la suerte de presenciar un anochecer en el Pico Victoria, el punto más alto de Hong Kong. Para llegar hasta allí tuvimos que sudar la gota gorda, ¡nunca mejor dicho! En teoría hay un tranvía precioso que te lleva hasta allí, pero en China y por estas fechas, las colas superaban las dos horas. Así que con dos c… subimos andando. El recorrido era de 1 hora y media por calles empinadísimas (con rampas de más del 20%). Sin embargo el esfuerzo valió la pena y nos relajamos con Hong Kong en nuestros pies. Si alguna vez visitáis la ciudad, no os lo perdáis. Hay muchísimos miradores en el mundo, pero este no tiene precio (además es gratuito).

Y finalmente, en el penúltimo día del año hemos ido a la preciosa isla de Lantau a cambiar de aires. Hemos visitado el precioso Buda de Tian Tian y el Monasterio de Po Lin. Nos ha encantado. Uno de nuestros planes para 2017 es visitar China, pero la parte más tradicional (lejos de las grandes ciudades). Con la experiencia de hoy, la idea se ha reforzado. Tendremos problemas para comer, pero disfrutar de su increíble cultura supera cualquier flaqueza que te puedas encontrar. China nos encanta.

El precioso Buda de Tian Tian
¿Os apetece para cenar?

Esperemos que paséis una feliz entrada al 2017. Primero de todo, que venga cargado de salud y si los viajes llegan, ¡muchísimo mejor!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *