Carcassonne

Carcassonne es uno de los grandes destinos turísticos del sur de Francia. Su ciudad amurallada es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Pasear por sus calles es como retroceder en el pasado y resulta muy fácil imaginarse cómo era la vida de sus habitantes en la Edad Media.

En la colina donde se encuentra la ciudad amurallada siempre ha habido fortificaciones. De hecho, hay fuentes que indican que desde la época prerromana ya había constancia de ese tipo de fortificaciones.

El aspecto medieval está muy bien conseguido. Lamentablemente, en el siglo XVII, la ciudadela estaba abandonada y se optó por restaurarla. A través de varios elementos conservados de la Edad Media, el prestigioso arquitecto francés Eugène Viollet-le-Duc consiguió que el sitio volviese a cobrar vida, convirtiéndolo en uno de los grandes atractivos de Francia. Aunque todo hay que decirlo, la reconstrucción llevó muchísima polémica, en parte por los materiales utilizados.

Pero lo que nadie puede negar es la belleza de la ciudad amurallada. Es muy importante diferenciarla de la ciudad moderna, ubicada a unos 2 kilómetros. ¡El aspecto es totalmente diferente!

Carcassonne no destaca por ser un destino con un montón de atractivos. Lo mejor es perderse por sus calles adoquinadas e imaginarse en la Edad Media. Aunque sí es cierto que hay algunos monumentos interesantes como el château Comtal o la basílica de San Nazario.

Fuera de la ciudad amurallada puedes visitar el Puente Viejo. De hecho, desde allí tendrás unas vistas inmejorables de la Cité. Ese puente data de 1320 y aunque ha sido reconstruido varias veces, todavía puedes cruzarlo.

Pero en Carcassonne no todo es visitar sitios. ¡También puedes disfrutar comiendo! No te puedes ir de la ciudad sin probar el típico cassoulet. ¡Es el plato estrella de la ciudad! Se trata de un guiso con alubias blancas, confit de pato, carne de cerdo, tocino y caldo de pollo. ¡Buenísimo!

Si tienes varios días en Carcassonne, también te puedes perder por la ciudad moderna. Su centro neurálgico es la Place Carnot, que por cierto, es muy pintoresca. Si quieres ahorrar, esta es la mejor zona donde alojarse en Carcassonne. Dentro de la Cité no hay muchos hoteles y los que hay, son caros. Si buscas ahorrar, lo mejor es intentar dormir en la ciudad moderna.

Nosotros recomendamos alojarse en Carcassonne como mínimo una noche. Si solo quieres ver la ciudad amurallada, es más que suficiente. Carcassonne está muy cerca de Toulouse y de la frontera española, así que es un destino ideal para pasar un fin de semana y desconectar de la rutina. Eso sí, si tienes pensado ir un fin de semana, intenta levantarte pronto porque la ciudad amurallada se llena de turistas.

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