Sarajevo

Sarajevo es la capital de Bosnia y Herzegovina. Es su principal centro político, económico y social. Igual que todo el país, la ciudad se vio afectada por la Guerra de Bosnia y dejó muchas heridas que todavía siguen abiertas. Paseando por Sarajevo te das cuenta de ello. Es muy fácil ver edificios con marcas de metralla. Pero lo que más duele es ver que la gente tiene ese dolor en su interior.

En esta ciudad sucedieron algunos de los episodios más transcendentales de la historia del siglo XX. Por ejemplo, en 1914, el archiduque Francisco Fernando de Austria fue asesinado en el centro de la ciudad. Eso acabó desencadenando en la Primera Guerra Mundial.

En 1984, Sarajevo organizó los Juegos Olímpicos de Invierno más grandes de la historia. Nunca más se han celebrado otros con tantos atletas ni prensa desplazada.

Pero lamentablemente, la ciudad quedó destrozada por la Guerra de Bosnia en el contexto de la desintegración de Yugoslavia. En 1995, al final del conflicto, Sarajevo era otra ciudad. Antes del conflicto bélico, Sarajevo era conocida como la Jerusalén europea por su multiculturalidad. Los bosnios musulmanes conformaban el 45% de la población, los serbios católicos el 38% y los croatas ortodoxos el 7%. La guerra provocó que muchas familias marcharan de la ciudad, y del país, especialmente serbios y croatas. Por eso, ahora Sarajevo es principalmente musulmana.

Es un destino muy interesante. Hay un montón de cosas que hacer en Sarajevo, aunque lamentablemente, muchas están relacionadas con la guerra. Caminando por la ciudad nos sorprendió el cementerio Kovači y sus cruces blancas. Impacta saber que todas ellas se clavaron por culpa del conflicto bélico. Y lo más triste es que esa imagen se repite en muchas ciudades bosnias.

El centro histórico de Sarajevo es muy bonito, ya que mantiene su carácter otomano del siglo XV. Predominan calles estrechas y adoquinadas con multitud de tiendas.

Y evidentemente, en Sarajevo no puedes dejar de visitar el túnel de la esperanza para conocer uno de los episodios más duros de la historia de la ciudad. ¡Nos puso la piel de gallina!

Alojarse en Sarajevo es muy recomendable. Nosotros nos quedamos dos noches para conocer sus imprescindibles antes de continuar nuestra ruta por los Balcanes. Sarajevo no es la ciudad más bonita que hemos visitado, pero sí una de las que más nos ha llenado.

Botón volver arriba
Cerrar