Hotel Rangá, un lugar idóneo para ver auroras boreales

¿Imaginas estar cenando en un restaurante, que llegue el dueño, golpee una copa para llamar la atención de todo el mundo y avise para que dejes la cena a medias y salgas a la calle? Pues eso nos pasó mientras cenábamos en el hotel Rangá por una muy buena causa: había una aurora boreal.

Te contamos nuestra experiencia en este hotel fabuloso para relajarse, disfrutar del paisaje y, con un poco de suerte, ver auroras boreales.

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Ubicación

El hotel Rangá está a las afueras de Hella, en una zona totalmente apartada donde no hay otras construcciones. El paisaje es genial, con vistas al volcán Hekla de un lado y a un río del otro. Pese a estar casi en medio de la nada, tiene servicios muy cerca.

En los dos pueblos más cercanos (Hella y Hvolsvöllur) hay supermercado y gasolinera. También cae muy cerca el “Lava Centre”, un museo muy didáctico sobre la actividad volcánica en la zona.

Auroras boreales y observación de estrellas en el Hotel Rangá

Una de las mejores cosas del hotel es su ubicación privilegiada para ver auroras boreales. Además, todo el personal está súper atento para cazar auroras y poderte avisar.

Cómo no, disponen del servicio de wake up call. Si quieres que te llamen a la habitación si hay aurora boreal, solo tienes que clicar un botón del teléfono para subscribirte al servicio. A nosotros nos llamaron a las 2 de la mañana. La verdad es que toca un poco la moral tener que salir de la cama, abrigarse y salir a pasar frío en mitad de la noche. Pero miras al cielo y se te pasa el cabreo enseguida 🙂

Despertarse a las dos de la mañana para presenciar este espectáculo merece mucho la pena

Además de las auroras boreales, puedes contemplar las estrellas muy de cerca en el observatorio astronómico del hotel. Tienen dos telescopios y un experto en astronomía para guiarte está disponible cada noche a las 21h.

Otra cosa muy chula es que tienen una webcam instalada para que puedas ver los alrededores del hotel desde cualquier lugar. Puedes ser cazador de auroras desde la distancia 😉

Habitaciones

Nuestra habitación estaba orientada hacia el sur, con acceso directo al jacuzzi exterior y vistas a un río. La decoración era bastante clásica con algunos toques originales como una mesita hecha con un tronco o las paredes pintadas con motivos y tradicionales distintos en cada habitación.

Nuestra habitación en el Hotel Rangá

El baño nos encantó. Primero porque su suelo calefactado es un auténtico gustazo de pisar. Segundo porque la bañera era muy moderna, la presión y temperatura del agua funcionaban a la perfección y no olía a huevo podrido (¡todo un logro para estar en Islandia!). Finalmente, los productos de baño ecológicos olían divinamente. Incluso había sal de baño para quedar bien relajado.

La terracita de nuestra habitación

Instalaciones

La decoración del Hotel Rangá es muy especial, está lleno de detalles. Nada más entrar te topas con un oso gigante que te da la bienvenida. El ambiente es muy cálido, da la sensación de estar entrando en un refugio de montaña gestionado con mucho mimo. Nos fascinó el mapa de Islandia que tienen hecho con tela.

El mapa es precioso, ¿verdad?

Respecto a los espacios comunes del hotel, tienen una sala de juegos ideal para pasar el rato si el tiempo no acompaña y hay que refugiarse pasándolo bien. Pero si hace buen tiempo, su bañera de agua caliente es un lujo. Poderte bañar a 40 grados mientras fuera apenas hacia 4 grados es genial. Fuimos cuando empezaba a caer el sol y el cielo estaba precioso. Solo teníamos la compañía de un grupo de vacas a lo lejos 🙂 Fue un momento muy relajante antes de ir a cenar.

La bañera exterior del hotel Rangá

Restaurante

Otro punto a destacar es sin duda el restaurante del hotel Rangá. ¡Qué delicia! Yo pedí cordero con puré de chirivía, ensalada de col, arándanos secos y salsa madeira. Albert optó por probar la ternera con patatas, champiñones, paté de rabo de toro y salsa de romero. El nombre de los platos suena bien, pero aún sabían mejor. Y de los postres ni hablamos. El skyr con mouse de chocolate blanco y el brownie de chocolate con chili nos supieron aún más dulces cuando nos interrumpieron mientras los devorábamos para avisarnos de la aurora boreal.

Aunque no te alojes en el hotel puedes hacer reserva si estás por los alrededores de Hella y te apetece una cena de lujo después de comer en el coche rápidamente muchos días (sí, esa es la cruda realidad en Islandia 😂).

El único pero fue la lentitud del servicio. Era sábado por la noche, había bastante gente (tanto turistas como locales) y los camareros estaban desbordados. Aún así, fueron muy amables y nos sirvieron sin que se les notara el agobio en ningún momento.

El restaurante del hotel Rangá, visto desde la terraza de la habitación

Desayuno

Y a la mañana siguiente volvimos al restaurante, pero para desayunar 😋 Tienen variedad de embutidos, panes y zumos, incluido mi querido zumo de arándanos rojos tan típico de los países nórdicos. Pero lo más destacado es que algunos productos son preparados allí mismo, como el skyr o algunas pastas.

Además del buffet, ofrecen una carta de desayunos recién preparados. Podías elegir entre huevos benedict; el típico desayuno inglés con bacon, judías en salsa y hash brown; huevos revueltos con parmesano y hierbas aromáticas o porridge de avena con arándanos. Nosotros optamos por estas dos últimas opciones y, sobre todo el porridge, estaba muy rico.

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